el método pilates – Joseph Pilates

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Joseph Pilates en el barril

Fruto de toda una vida dedicada a la observación del cuerpo y su funcionamiento natural, Joseph Pilates, llamó a este método “El Arte del Control”. Nacido en Dusseldorf, Alemania, en 1880, Joseph Pilates enseñó y perfeccionó su método hasta su muerte en 1967.

Este método combina la filosofía del ejercicio occidental, dinámico y basado en la física muscular, con la filosofía oriental, control del cuerpo y fluidez, centrado en la respiración y relajación activa. Los estiramientos del Yoga y la fluidez del Tai-Chi se unen en unos ejercicios precisos y dinámicos que buscan el alargamiento, flexibilidad y tonificación de todos los grupos musculares, no sólo la musculatura superficial sino también la profunda que sujeta articulaciones y órganos internos.

Pilates pretende habituarnos al control mental del movimiento, al dominio de la mente sobre el cuerpo, y evitar que nuestros hábitos posturales erróneos se impongan a nuestra voluntad, es decir, realinear nuestra postura mediante el ejercicio consciente.
-Pueden beneficiarse de este método personas de todas las edades y características físicas. Es recomendable para la reestructuración corporal, rehabilitación, moldeado del cuerpo o simplemente para obtener un buen tono muscular sin desarrollar gran volumen.

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Joseph Pilates realizando el teaser

Beneficios:

  • Mejora la postura, generando hábitos posturales correctos en la vida diaria
  • Aumenta la conciencia corporal y la conexión cuerpo-mente
  • Elastifica y tonifica todos los músculos del cuerpo, incluidos los más profundos, responsables del mantenimiento postural adecuado
  • Mejora la coordinación, equilibrio y fluidez del movimiento en consonancia con la respiración
  • Moldea la figura consiguiendo una musculatura larga, proporcionada, y flexible sin grandes esfuerzos

El método Pilates está basado en 6 principios:

  • Concentración: El cuerpo ejecuta lo que el cerebro pretende, trabajan juntos. Debemos prestar atención a los movimientos y a su respuesta muscular. Visualizando cada movimiento el sistema nervioso se encargará de elegir la mejor combinación de músculos para realizar el ejercicio.
  • Centro: Utiliza tu “centro energético” para impulsar todo movimiento. El “centro” es un lugar de equilibrio que conecta los músculos abdominales y la región lumbar con los glúteos. Es un cinturón de fuerza con forma de corsé: los músculos abdominales se entrecruzan en la parte frontal del cuerpo para actuar como sostén de la columna y los órganos principales. Al fortalecer esta zona mejorará nuestra alineación y postura. Para mantener la columna en posición correcta debemos fortalecer la musculatura abdominal.
  • Respiración: Ser muy conscientes del modo en que respiramos. Debemos respirar correctamente durante la realización de los ejercicios. Inspiramos llevando el aire hacia la espalda, a las costillas flotantes, llenando de aire la parte baja de los pulmones. El diafragma se aplana y la caja torácica se expande. Espiramos profundamente, vaciando al máximo los pulmones, expulsando así las tensiones y las toxinas; liberando el dolor y la fatiga. El diafragma se arquea y la caja torácica se contrae.

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    Joseph Pilates en el reformer

  • Control: Evita movimientos bruscos e irregulares que pueden provocar lesiones y ejecuta el ejercicio mediante la respiración, concentración y estiramiento. El control es la clave esencial para conseguir la calidad de movimiento.
  • Precisión: Los movimientos varían entre el estiramiento y el fortalecimiento, al tiempo que se respira profundamente en cada postura. Al igual que en el yoga, la combinación de la respiración, el estiramiento y el ejercicio de fuerza produce un efecto balsámico y placentero. La realización de los ejercicios de manera lenta y fluida exige precisión en cada movimiento, y esta precisión te exigirá un control preciso de tu cuerpo y liberará tu mente.
  • Fluidez: Realización de los ejercicios de manera lenta y fluida. No hay movimientos aislados, el funcionamiento natural del cuerpo no los contempla. Pilates es movimiento, cada ejercicio se funde con el siguiente. Asegúrate de que las partes del cuerpo no implicadas en el ejercicio sirvan de apoyo al movimiento, participando pero sin tensión.